30 NOVIEMBRE 2018

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GENERAMOS 41.200 TONELADAS DE RESIDUOS ALIMENTARIOS POR SEGUNDO EN EL MUNDO

Los datos anuales sobre la basura que produce el sector alimenticio hace saltar las alarmas ya que representa un tercio de los alimentos que se producen en el planeta

Durante la Semana Europea de la Prevención de Residuos (EWWR), celebrada del 17 al 25 de noviembre, iniciativa que tiene como objetivo promover e implantar acciones para sensibilizar sobre la utilización de los recursos sostenibles y realizar una buena gestión de residuos, se han puesto de manifiesto datos alarmantes sobre la producción de basura que se genera en el mundo. Las cifras son temibles y podrían aumentar hasta un 50% para 2030 si no se toman medidas para cambiar las costumbres, tanto de particulares como de profesionales del sector alimenticio.

Actualmente, el mundo genera un total de 1.600 millones de toneladas al año, lo que representa un tercio de la producción alimenticia. Si la tendencia continúa en esta línea, se estima que se incremente hasta en un 50% en 2030 si no se toman las precauciones necesarias en los hábitos actuales de los consumidores y profesionales del sector. 

De hecho, aunque una parte importante de los residuos pertenezcan al ámbito doméstico (un 47%) la industria hostelera produce el 10%, sin tener en cuenta las pérdidas y la basura que se genera durante la producción, el transporte y la distribución, que representa por sí solo un 35%. Países como Estados Unidos crea 11.400 millones de toneladas de desperdicios en comidas al año, el sector alimentario crea en Reino Unido 0.6 toneladas de residuos y en Asia los restaurantes tiran un promedio del 35% de la comida que producen antes de ser servida.

En Francia, para combatir los 10 millones de toneladas de comestibles que se desperdiciaban y que  representaba 16.000 millones de euros en desperdicios, el parlamento adoptó una orden en 2016 por la que obligaron a los sectores minoristas a redistribuir aquellos productos que no tenían salida al mercado. Francia, se convertía así en el primer país del mundo en adoptar este tipo de medidas y otros, como Italia, comenzaron a seguir sus pasos para reducir la huella que generan los desperdicios de alimentos.

Lo cierto es que se han llevado a cabo a nivel mundial para reducir la contaminación que producen algunos materiales en el planeta, como por ejemplo, la desaparición poco a poco de los envases de plástico, las pajitas y las bolsas, entre otras. Aun así, si no se realizan avances tecnológicos o se toman pautas específicas, los efectos devastadores sobre el medio ambiente podrían aumentar entre un 50 y 90% para 2050.